LORENZO
LARA, nace en Madrid el 15 de Abril el mismo día que Leonardo Da Vinci de 1969,
segundo hijo de un matrimonio de un prestigioso médico y una empresaria muy
aficionada a las bellas artes, establecidos en una urbanización de Alcobendas.
Desde muy pequeño se siente atraído por la pintura, influenciado por su madre,
que pinta de forma amateur como una forma de descargar del estrés acumulado por
su trabajo.
A los doce años y con motivo de un viaje al País de Gales, recibe un regalo de
su abuelo, una cámara fotográfica, que será algo que va a cambiar su vida. A
partir de ese momento busca plasmar todo lo que ve a través del objetivo,
intentando dar una visión propia y muy especial de la realidad que le rodea. Esa
cámara, que guarda en un lugar privilegiado de su estudio fue el detonante de su
vocación artística. De ella ha dicho Lorenzo: "Fue el regalo que cambió mi vida,
sin ella seguramente nunca me hubiera convertido en pintor".
La obra de LORENZO LARA esta impregnada de una
profunda espiritualidad, experto en filosofía hindú ha buscado durante muchos
años, como un buscador de Perlas busca en el mar hasta encontrar las mejores
perlas de las grandes filosofías y religiones del mundo. Encontrando su propio
ser y su propia sabiduría. Que practica sin cesar en su templo situado al borde
del mar en un tranquilo y bucólico pueblo cántabro. A escasos kilómetros de
Santillana del Mar y sus impresionantes cuevas (Altamira), Capilla Sixtina del
Arte Rupestre. En esta página Web se incluye una visita virtual por el templo,
por el museo y una meditación sobre la vida del artista, su obra, su futuro y
como se integran ambos en un presente y se expanden en un hermoso y prometedor
futuro.
El artista evoluciona creciendo espiritualmente y crece evolucionando
artísticamente. Y esta dicotomía sublima ambas facetas llevándole a la
creatividad infinita. Que sólo esta al alcance del alma del ser humano, ya que
esta es pura creatividad sin límite y fundiéndose con ella se funde con la
fuente de todo bien, de toda iluminación y toda perfección, creando y
fotografiando paisajes imposibles de fuerte colorido en sus pinturas y gran
dramatismo acidulo en sus fotografías.
La combinación de ambas facetas, felicidad y dolor por la destrucción de la
naturaleza, armonizan perfectamente creando una obra cabal y esférica.
No se puede entender un cuadro de un artista sin contemplar parte de su obra y
no se puede entender a un artista sin haber recorrido con sus mismos mocasines
parte de su vida.
LORENZO LARA odia esos mal llamados galeristas o, mejor dicho, comerciantes de
arte que intentan juzgar su trabajo viendo simplemente un cuadro, flaco favor
hacen al mundo del arte en general, a los artistas, de los que encima viven, y a
sus propios clientes, no tomándose el tiempo necesario para entender lo que es
un Artista.
Contacto: info @ museolorenzolara.com
Página do artista: http://www.museolorenzolara.com